
Un ambiente húmedo provoca fallos en los equipos electrónicos.
Un estudio de Las Fuerzas Aereas de Estados Unidos atribuye que un 20% de los fallos electrónicos se deben a la corrosión.
La humedad influye, también, en los valores de resistencia de los materiales de aislamiento. Pueden provocarse corrientes que fluyen donde no deberían provocando fallos en los sistemas y, en muchos casos, daños irreparables.
Reduciendo la humedad relativa (HR) a niveles del 45%, el número de incidencias se verán disminuídas en la mitad, en comparación con condiciones ambientales del 80% de humedad relativa.
Por último y no menos importante, la humedad, en si misma, puede ser un buen conductor. En el caso de equipos electrónicos de gran capacidad como radares o equipos de telecomunicaciones, en ambientes muy húmedos pueden producirse arcos voltaicos e, incluso, incendios.
En sistemas de radares, la humedad puede provocar ionización dentro de los tubos de las guías de ondas. En estos casos, el aire dentro de las guías de ondas debe de ser deshumidificado con puntos de rocío muy bajos.