
La corrosión, u oxidación del metal, viene provocada por la presencia de humedad en el aire. Un nivel elevado de humedad provocará que moléculas de vapor de agua se asienten sobre la superficie metálica y se inicie el proceso de corrosión.
La humedad relativa media está por encima del 75% en la mayoría de los países del mundo. Instalando nuestros equipos, la humedad relativa puede reducirse, fácilmente, a un 45-50%, frenando la aparición de corrosión y reduciendo, así, los costes de mantenimiento.
La técnica de deshumidificación se usa en muchas aplicaciones para prevenir los problemas de corrosión: para la protección de material militar, construcción de puentes, fabricación de material electrónico y semi-conductores, para el almacenamiento de repuestos en la industria de automoción y en plantas de gestión de agua. En aplicaciones de restauración de daños causados por el agua y el fuego la corrosión juega, también, un papel muy importante.
